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MUJER
Mujer dulce y bondadosa,
pequeña como un ruiseñor,
me recuerdas los capullos
de una primavera en flor,
de rosas con rocío
con aroma delicado,
sensación de porcelana
que disfruta paz y amor.
Tu despertar maravilloso
hace temblar mi inconsciente
y escucho canciones
de compases grandiosos
que reciben tus caricias
con amor y pasión
y mis sueños se lanzan
a un baile sin fin
. El aroma de tu cuerpo
es un néctar al espíritu
de un hombre agobiado
por el destino cruel.
Pero estás tú a mi lado,
tan tenue como la luna
que ilumina suavemente
y baña todo mi ser. |
HIJO
Tu nombre es Jorgito
pero Coky da igual
y entre todos los niños
eres algo singular.
Eres mi pequeño
que gusta conmigo jugar
ver televisión
o correr a pintar.
Muñeco de mi vida
que brincas sin cesar.
Hijo de mi alma
ven conmigo a jugar.
Tomados de la mano
como cadena inmortal
brindándome una sonrisa
con hálito celestial.
Eres un niño travieso
como todo niño normal.
Juegas con tus iguales
a correr o brincar.
Como cervatillos salvajes
el mundo explorar
y el hoy es tuyo y mío,
pero mañana puede no ser igual. En el colegio o en tu hogar
mucho cariño encontrarás
sacaremos las piedras del camino
para asegurar tu avanzar.
Encamina tus pasos
con la regularidad del compás
el futuro es maravilloso
si lo sabes encontrar. |
BLANCA PALOMA
Blanca paloma mensajera
que cruzas, cortando el viento,
en raudo vuelo de altura
te transformas en correo.
Será mensaje a la amada
o un libre revoleteo
con gracia surcas el cielo
con tu alegre aleteo.
Eres pura, blanca paloma,
como los Andes nevados.
Todo el mundo te cuida
para que estés a su lado.
Te gusta la Plaza de Armas,
con sus árboles dorados,
arrancando de los niños
que juegan por tu lado.
Todos te dicen paloma,
ave símbolo de la paz,
y nadie lucha por ello
para que los niños vivan en paz
Lleva este mensaje al mundo,
para que dejen de guerrear.
Blanca paloma mensajera,
luchemos por la paz.
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APOQUIMBO
Ronroneas sin parar,
como grillos en la noche.
Caminas suavemente
con pantuflas de algodón
y tus ojos destellantes
que iluminan la penumbra,
son como dos luciérnagas mágicas
incorporadas al hogar.
Tu pelaje de azabache,
negro como el alquitrán,
brilla suave y primoroso
en tu armonioso caminar.
Con tu cola majestuosa,
cual ardilla primorosa,
haces gala de tus gracias
como un niño en el hogar.
Todo el mundo te socorre
a tu primer maullar.
Es el "Apoquimbo" el que llama,
es la hora de cenar.
Tu comida es importada,
y como reza el refrán,
para gatos inteligentes,
los que adornan el hogar.
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